Rector de la Universidad de Los Lagos, Oscar Garrido Álvarez: “Chile Debe Transformar a sus Universidades Estatales en Puntal de Desarrollo del País”


Este año ha estado marcado por significativos hechos para la comunidad de la Universidad de Los Lagos. En mayo pasado, la institución obtuvo cuatro años de acreditación en las áreas de Gestión Institucional, Docencia de Pregrado y Vinculación con el Medio. Dos meses después, en julio, el Rector Oscar Garrido fue reelecto en el cargo con el 83% de los votos emitidos por los académicos, con lo cual el Profesor de Estado, Magíster en Ciencias Sociales y experto en liderazgo y desarrollo organizacional, continuará a cargo del Plan de Desarrollo Estratégico, que busca fortalecer el posicionamiento de la casa de estudios como referente en la generación de políticas públicas pertinentes a la región y el territorio.

En esta entrevista, el Rector se refiere, tanto a estos hitos del año 2017, como al contexto que enfrentan las instituciones públicas de educación superior, en el marco de la discusión del Proyecto de Ley sobre Universidades del Estado que tiene lugar en la Cámara de Diputados. 

La Universidad de Los Lagos obtuvo su acreditación por un período de cuatro años. ¿Qué significado tiene para la institución que usted dirige?

Estamos muy contentos por el resultado de este proceso.El año 2015, tanto nuestra universidad, como otras tres instituciones no fueron acreditadas. Esto tiene que ver, en lo fundamental, con proyectos que fueron impulsados para expandir la matrícula, sin que hubiese una adecuada regulación, presionados ,también, por el exiguo financiamiento estatal.Tras este hecho, cada una de las instituciones tuvo que generar distintos mecanismos, que les permitieran retrotraerse a la estrategia que habían desarrollado. Sin duda, fue un proceso complejo. Sin embargo, se logró trazar un nuevo camino y, en la actualidad, la Universidad de Los Lagos, al igual que la Universidad Tecnológica Metropolitana, tienen 4 años de acreditación. Asimismo, la Universidad de Playa Ancha subió su acreditación a cinco años.

El mayor aprendizaje es que, cuando el liderazgo radica en las propias instituciones, y en especial, en su Cuerpo Directivo, las decisiones siempre se enmarcan en el proyecto académico institucional, focalizándose los recursos en forma adecuada, y así es posible revertir situaciones coyunturales que nos afectaron en un determinado momento.

Estamos haciendo los mayores esfuerzos para que en el próximo proceso de acreditación avancemos un año más y con el componente de investigación, porque todos los esfuerzos que hemos hecho como Universidad de Los Lagos, en estos 8 años, se han concentrado en impulsar políticas claras en esta área, en función de las demandas e indicaciones contextuales de pertinencia regional. En la actualidad, tenemos un nivel de producción científica en publicaciones Wos , ISI y Scopus, que se equipara, en algunos casos, a instituciones acreditadas con 4 años en investigación.

Desde el punto de vista de la oferta académica de la Universidad de Los Lagos, ¿Qué factores inciden en la definición de las carreras que se imparten?

La oferta académica de pregrado se determina, de acuerdo a las demandas de desarrollo propias de la Región. En este contexto, se imparten carreras como Ingeniería en Alimentos,  Biología Marina, Ingenierías, entre otras.

En este momento, trabajamos en la elaboración de un Plan de Desarrollo Estratégico a 10 años plazo, con el propósito de crear una cartera de proyectos con aquellas disciplinas que van a ir adquiriendo cada vez mayor pertinencia. Es un desafío que nos hemos fijado, en el marco del debate nacional que hoy se abre sobre la necesidad de un crecimiento de la matrícula de las Universidades del Estado a nivel nacional. La idea no es crecer por crecer sino que se haga sobre la base de los cluster productivos regionales.

Sin perjuicio de lo anterior, nuestra universidad también responde al interés que manifiestan los jóvenes de estudiar determinadas carreras, por ejemplo, en el área de la salud.

¿Cómo se perfila la Universidad de Los Lagos, en relación a los alumnos que estudian en sus aulas?

En el caso de nuestra universidad, el 97% de la matrícula es de la Región de los Lagos y el otro 3% proviene de la Región de Los Ríos. Es importante señalar que nuestra institución ha hecho un significativo trabajo en la implementación de políticas de inclusión. Los programas Pace, Propedéuticos, Talento Pedagógico, así como también, aquellos que tienen que ver con nuestra iniciativa institucional, como son los preuniversitarios situados en Puerto Montt y Osorno, son instrumentos que están contribuyendo en forma sustantiva, con el aumento en el ingreso de estudiantes vulnerables  que son  talentosos, pero mantienen brechas importantes de capital cultural.

En la actualidad, ¿Cuáles son los proyectos de investigación en los que está centrada la Universidad de Los Lagos?  

Nuestra área de estudio ha sido, desde su origen, el desarrollo de los recursos naturales. Si hay un elemento por el cual se reconoce a nuestra institución es que fue la precursora en Chile de la investigación e innovación en acuicultura. El año 1972, mucho antes que comenzara la industria del salmón en el país, generó una oferta de carreras en ese ámbito, entre las cuales destacó una ingeniería abocada al desarrollo de esta actividad. Asimismo, con posterioridad, hemos realizado un trabajo importante en el estudio de la biodiversidad marina.

Por otro lado, creamos el centro de investigación I MAR, que tiene como propósito la generación y transmisión de conocimiento de nivel avanzado en el manejo integrado de zonas costeras. Lo conforman 20 académicos doctorados en distintas disciplinas, cuyos estudios han hecho un aporte sustantivo. Algunos de ellos, por ejemplo, lideraron el análisis del fenómeno de Marea Roja que ocurrió en la Región de Los Lagos, a mediados del año 2016. Asimismo, han tenido a su cargo diversas investigaciones sobre el impacto de la industria del salmón.Del mismo modo, hemos inaugurado el Centro de Estudios Regionales (CEDER), cuyo propósito es contribuir al desarrollo de políticas públicas regionales, planificación territorial y análisis del borde costero.

Cabe mencionar que hemos avanzado en la creación de estudios de postgrados. La oferta académica tiene que ver con el requerimiento de formación de capital humano avanzado, en función de la estrategia de desarrollo regional y la estrategia de innovación y competitividad, porque nuestro mayor esfuerzo está focalizado en generar capacidad investigativa, para dar respuesta a los problemas del territorio.

¿Cómo se coordina la Universidad de Los Lagos con la autoridad regional, para definir cuáles son las áreas de desarrollo prioritarias en investigación e innovación?

La Universidad de Los Lagos y la Universidad Tecnológica Metropolitana, a diferencia de otras instituciones, disponemos en el marco de nuestros estatutos orgánicos, Consejos Socio Productivos. Se trata de un órgano consultivo, que asesora a la Rectoría en estas materias. Desde el año 2009, cuando asumí el cargo, he ido fortaleciendo esta instancia que está integrada por representantes del gobierno regional y del mundo empresarial. Con ellos nos reunimos en forma permanente, a fin de recoger las principales demandas y desafíos que hacen estos actores al proyecto universitario.

En este contexto, nuestras investigaciones están abocadas a mejorar las condiciones para el cultivo del cochayuyo, el desarrollo del mejillón y otras especies del ámbito acuícola. Respecto de la industria del salmón, tenemos una posición crítico – constructiva. A través de nuestro centro de investigación I MAR, hemos entregado orientaciones respecto al impacto negativo de esta actividad productiva sobre el ecosistema y respecto a cómo mitigar el efecto que tiene y como mejorar los procesos productivos de manera sostenible .

PROYECTO DE LEY

¿Cuál es su opinión sobre la normativa que regulará a las ues estatales y que, en la actualidad, se encuentra en trámite legislativo en la Cámara de Diputados?

Los rectores de las universidades estatales tenemos un interés objetivo en que se legisle con un proyecto de fortalecimiento de estas instituciones públicas. Creo que, en el marco del debate nacional sobre educación superior, sería irresponsable que no tendieramos un puente de entendimiento con el Ministerio del Educación y el Gobierno, respecto a avanzar en esta materia. Creo que es bueno tener un proyecto especial, porque hay un reconocimiento explícito de un sistema que ha sido invisibilizado en los últimos 30 años.

A su juicio, ¿cuáles son los temas sustantivos que debieran ser mejorados en la normativa?

Los rectores del CUECH hemos manifestado nuestra inquietud con el diseño de la propuesta gubernamental. En primer lugar, hay que fortalecer el Consejo Superior, respecto a como está establecido en el proyecto de ley, de manera de reguardar los principios esenciales de la autonomía universitaria. Nos parece excesiva la representación de actores externos que se determina para  este órgano.

Otro tema es el régimen sobre el cual se sostiene el carácter de funcionario público de nuestros trabajadores, creemos firmemente que el ordenamiento de las instituciones en esta materia es el estatuto administrativo. También es fundamental  mayor flexibilidad normativa y jurídica para las universidades estatales ,sobre todo, en lo relativo al control por parte de la Contraloría, ya que nos hace lentos y poco eficientes.

Otros de los aspectos centrales es que no se define con claridad una política sobre el crecimiento de la matrícula del sistema estatal. Tampoco se explicita la forma de financiamiento de las universidades públicas. Sólo se menciona un Plan de Fortalecimiento de $150 mil millones en un plazo de 10 años, que es un monto escaso, atendiendo a que las instituciones son diversas en términos de las necesidades de recursos.

Siempre veo a la Región de Valparaíso y comparo a cuatro universidades del Consejo de Rectores: La Universidad de Playa Ancha recibe $2600 millones en Aporte Fiscal Directo (AFD), y la Universidad de Valparaíso, también estatal, obtiene $3900 millones por este mismo concepto. Pero a la Universidad Católica de Valparaíso se destinan casi  $ 12 mil millones por AFD, mientras que a la Universidad Federico Santa María se le otorgan sobre $11 mil 500 millones. Y las privadas/privadas se mueven con total libertad, con cero control del Estado y sin regulación de crecimiento de matrícula. Obviamente, hay un nivel de asimetría y lo que uno espera del gobierno es que aquellas instituciones que han sido históricamente afectadas en términos de su financiamiento, sean favorecidas con mecanismos que generen mayor equidad.

Para que decir, acerca del financiamiento de las universidades ubicadas en regiones, tales como Atacama, Los Lagos, Arturo Prat y Magallanes. Estos temas no se abordan con suficiente información sobre cómo dichas instituciones estatales, francamente, han sido desatendidas. Está ausente la variable de la regionalidad, porque una cosa es la condición jurídica propia de las universidades estatales, pero obviamente, se ven enfrentadas a necesidades distintas por encontrarse en territorios diversos. Santiago no es Chile. Hoy, independiente de su cobertura y niveles de población, se requiere fortalecer, especialmente, las instituciones regionales, para generar conocimiento en beneficio de la comunidad. Chile debe transformar a todas sus universidades estatales en un puntal de desarrollo del país.

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