[OPINIÓN] Desafíos en educación


Sin títuloGustavo Soto, Rector Universidad Arturo Prat, explica lo fundamental de la sociedad civil en el impulso de nuevas y mejores reformas educacionales, en una columna de la Asociación de Universidades Regionales.


Ad portas del inicio de un nuevo periodo estudiantil, pareciera ser más que una frase cliché, indicar que este será un “año clave” para el desarrollo regional y nacional.

No es menor considerar que este año, nuestra casa de estudios superiores, inicia sus clases adscritos as un sistema de gratuidad progresivo, que si bien no resuelve en todo el acceso al sistema, incentiva la movilidad social y el fortalecimiento de la educación pública, en una región extrema que demanda de capital humano con pertinencia regional.
Como ya lo presenciamos, el 2016 estará marcado por la discusión política, donde la sociedad civil, tal como lo demuestra desde hace más de cinco años, ejercerá un rol clave, en el impulso de reformas en áreas de gran importancia, como es la educación y el trabajo.

Y que podemos decir de la iniciativa de desmunicipalización o la elección de un gobernador regional, que redefinirá por completo el esquema centralista que hoy impera en nuestro Estado, permitiendo que instituciones locales, elaboren políticas con pertinencia regional y con una mirada a largo plazo, que permitan establecer estrategias de desarrollo que incentiven la especialización y mano de obra local en la producción y elaboración de materias primas con valor agregado.

Por esto, creemos que será clave la tarea que ejerzan instituciones laicas e inclusivas, como la Universidad Arturo Prat, permitiendo desde sus distintas áreas científicas, servir como un espacio de discusión, que a través de una mirada multidisciplinaria, incorpore soluciones que proyecten a una Región de Tarapacá, consolidada como una plataforma de servicios que conecte al Asia Pacífico con el Centro Oeste Sudamericano.

Es resolutivo para estos cambios, fomentar la participación política e incentivar la cultura cívica, en especial entre los jóvenes, de modo que seamos los propios ciudadanos, que tengamos la capacidad de definir si efectivamente nuestros representantes se deben a intereses colectivos o más bien responden a iniciativas particulares.

Anterior [Opinión] Reformas a la educación superior regional
Siguiente ULagos y U. de Chile participan de la Semana de la Educación Artística

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 1 =